El cáncer de ovario es una enfermedad mortal ya que no presenta síntomas obvios para la detección temprana. El cáncer de ovario sólo constituye 3% de los cánceres femeninos pero es la quinta causa de fatalidades debidas al cáncer, en las mujeres americanas. En el 2008, 15,520 mujeres murieron de cáncer de ovario en los Estados Unidos.